sábado, 12 de marzo de 2011

Fuente Mardoqueo y El Barrio Yungay

Con mi compañero Raúl Medina nos hemos autodesignado y por añadidura autoconvocado para llevar a cabo una delicada misión, la cual es nada menos que chequear aquellos lugares susceptibles de ser recomendados para futuras reuniones con los ex compañeros de colegio.





Nos encaminamos raudamente a la calle Libertad 551 donde está ubicado el renombrado y al parecer famoso local denominado "Fuente Mardoqueo". Allí se supone que se especializan en el "auténtico lomito Bávaro" (?) así que nos arriesgamos y pedimos sendos lomitos acompañados por casi todo lo que se le puede echar encima. Una vez ubicados tenemos frente a nosotros un sinfin de productos para seguir aderezando el sandwich, mostazas, salsas y ajíes de diferentes tipos son una tentación que no podemos evitar. Por supuesto que no podía faltar una buena cerveza para remojar el gaznate así que nos empinamos una por nuca ( somos mesurados...)
El lugar es limpio, luminoso y bien atendido. La decoración es entretenida ya que sus paredes están llenas de cachureos como por ejemplo: máquinas de escribir, utensilios de cocina, platos antiguos, etc...
En suma, un buen lugar para visitar y degustar.

En todo caso si no les parece podemos pasar al Club de Abstemios de Chile, que queda a pocos pasos de la Fuente Mardoqueo...


Como estábamos casi al lado del Plaza Yungay nos dimos su vuelta por el sector, un pequeño "sentimental journey" para mí ya que hay un poco de historia en esos barrios donde transcurrió parte de mi niñez o como me gusta decir a mí, durante mi más tierna infancia.


En la pileta del monumento al roto chileno nos refrescábamos junto a las carpas rojizas que nadaban asustadas allí. En la iglesia San Saturnino mis padres me bautizaron para que dejara de ser "morito". En esa plaza aprendí a dar mis primeros pedaleos junto a los inevitables costalazos en una bicicleta que era de "los primos" Nacrur, que a la sazón vivían en una casa de estilo Art Decó en la calle Rosas frente a la Plaza Yungay. Aprovecho de publicar una foto de esa casa y espero no estar equivocado al identificarla como tal.

La casa de los Nacrur Mandiola (?)

Dejaremos entonces para una entrega futura otras experiencias y vivencias que me marcaron cuando viví en el Barrio Yungay, hoy convertido en barrio patrimonial por el rescate de su historia y arquitectura, aunque bastante golpeado por el terremoto del 27 de febrero del año pasado.

jueves, 24 de febrero de 2011

Las primitas.

Aprovechando las vacaciones de Milou en La Serena, tuve la suerte de encontrarme con varias de mis primitas, todas ellas muy regias, dijes y guapas. Por supuesto que fue inmortalizado ese momento en algunas fotografías, las cuales comienzo a compartir con ustedes.

Esta primita ustedes ya la conocen por una publicación anterior, se llama Claudia Boniche Castillo y es hija de Blas Hernán Boniche y Carmen Consuelo Castillo. Sigue guapa este 2011, no?

Aquí con la prima Yania Castillo Rojas, hija de mi querido tío Lucho Castillo y la tía Alicia Rojas. Esta primita la conozco casi desde la cuna, cuando por esos años vivían en la ciudad de Vicuña. Hoy es una gran mujer, muy empeñosa y trabajadora. Ha sido de un tiempo a esta parte muy cariñosa conmigo por eso la quiero mucho y además es un verdadero agrado conversar con ella.

Con Gloria Castillo Badilla (la Lala) hija de el tío Gerónimo Castillo y la tía Marina Badilla. Esta chiquilla está impeque, con menos arrugas que todos nosotros y sin embargo se andaba arrancando de las fotos...

lunes, 3 de enero de 2011

Los cielos de Chile

Como ya saben, soy un loco de los astros, del espacio y todos los temas conexos. La ciencia me parece fascinante y observar el Universo tratando de comprenderlo me proporciona un enorme placer intelectual al mismo tiempo que me da una mejor idea de la dimensión y trascendencia de nuestra existencia como especie humana.

La observación del cielo puede inspirarnos variadas sensaciones, muchas de ellas profundamente agradables, como también vertiginosas, que a algunas personas conmueven o asustan porque nos enfrentan a lo desconocido e inconmensurable.

Recuerdo que en una ocasión estaba mostrando por mi telescopio la geografía lunar a un grupo de personas curiosas sin ninguna experiencia astronómica. Entre las personas que esperaban su turno había una dama que hablaba mucho y hasta se burlaba un poco de la curiosidad de los demás. Como el telescopio no tenía en ese momento el mecanismo de seguimiento motorizado, la Luna se desplazaba de manera evidente en el campo visual. Cuando la dama en cuestión puso el ojo en el ocular no tardó en observar el movimiento.

‘‘¡Se está moviendo!’’, exclamó. Cuando le expliqué que lo que había observado era el movimiento de nuestro planeta y que todos los astros del Universo estaban en constante movimiento murmuró aterrada : ‘‘¡O sea que nosotros nos estamos moviendo…!’’ …Y le agregué : ‘‘…En este momento estamos cabeza abajo con respecto al Sol, lo que quiere decir que en el espacio no existe ni arriba ni abajo…’’. Entonces se llevó la mano a la frente y se retiró del grupo, apoyándose en el hombro de cada persona que encontraba en su camino, completamente desorientada, tal vez con vértigo. Creo que debe haber entrado a su casa derechito a acostarse tratando de no pensar y acortar la noche .

Por mi parte, lo desconocido me atrae y lo incierto no me da pavor, sino que le da sabor a la vida. Por eso quiero compartir con ustedes algo de esta felicidad invitándolos a mirar el cielo estrellado pensando en que cada puntito luminoso es un astro semejante al Sol, frecuentemente de mayor y tal vez, de mucho mayor tamaño que él. Cada estrella que vemos nos presenta su luz como fue en el pasado, cada una en tiempos diferentes; la más cercana visible, muy brillante en el cielo de Chile : ‘‘Alfa Centauro’’, la vemos como era hace unos cuatro años, otras como eran hace cientos, o miles de años. O sea que nada de lo que estamos viendo es el presente, todo es el pasado y cada astro es un pasado diferente que vemos simultáneamente.

Orión, a simple vista en Chile

Durante el verano austral reinan en el firmamento ‘‘Las Tres Marías’’, acá las llaman ‘‘Los Reyes Magos’’. Son esas tres estrellas en línea recta, bastante brillantes, que constituyen el ‘‘Cinturón de Orión’’, enmarcado por otras cuatro estrellas brillantes que representan los muslos y los hombros de este personaje mitológico y que visto del hemisferio Sur, se encuentra con la cabeza hacia abajo. Del trío de estrellas cuelga hacia arriba la ‘‘espada de Orión’’ que se ve como una serie de tres estrellitas casi perpendiculares partiendo de la que en Chile se ve como la tercera a la derecha. En el medio de la ‘‘espada’’ se encuentra una bella nebulosa llamada M42 (nº42 del catálogo empezado por Charles Messier en el siglo XIX), también denominada ‘‘Gran Nebulosa de Orión’’ que se encuentra a 1500 Años-Luz de nosotros.

Las Tres Marías (Cinturón de Orión) y M 42 con prismáticos (y Alnitak)

En esa nebulosa se están formando nuevos sistemas solares y se han detectado moléculas de química orgánica y hasta aminoácidos. Esta nebulosa se puede ver facilmente con unos prismáticos comunes y corrientes. En el campo, lejos de la contaminación lumínica es posible distinguirla al ojo desnudo. Para ilustrar este artículo van tres fotos, la primera : como se ve a simple vista, la segunda con prismáticos y la tercera con un buen telescopio de aficionado. En la realidad no se ve tan brillante y los colores son menos acentuados, pero la cámara fotográfica capta bien los colores y cualquiera camarita que permita una exposición de varios segundos con sensibilidad de al menos 200 ASA puede mostrar claramente la nebulosa, la cuestión es que el aparato no se mueva durante la exposición.

Nebulosa de Orión con telescopio

En el mundo de la astronomía, Chile tiene los mejores cielos del planeta, sin embargo, la opinión de algunos aficionados extranjeros es que sus habitantes no parecen apreciar el tesoro que tienen y los aficionados chilenos realmente serios son pocos en proporción a su población.

En la foto que les presento como la visión con prismáticos se puede apreciar en torno a la estrella de la derecha de las Tres Marías, llamada Alnitak, una nebulosa que no se puede ver sin filtros especiales, aun en un telescopio de gran diámetro (30 cm o más), se trata de la famosa ‘‘Cabeza de Caballo’’, sin embargo, con una buena técnica fotográfica y mucha paciencia se logra obtener una pequeña imagen. Uno de los desafíos que me he puesto para un futuro no lejano es de obtener una buena imagen con telescopio de este objeto celeste.

Este último tiempo he podido cumplir también un sueño acariciado desde mi infancia, tener un buen telescopio y un verdadero observatorio. Con el tiempo he ido aprendiendo muchas cosas y encontrando personas competentes, con quienes que he ido perfeccionando técnicas y conocimientos. Entre ellas se encuentran científicos de renombre que me han ofrecido su amistad y ayuda. Por ejemplo, la cúpula y los muros del observatorio que tengo me los vendió e instaló un meteorólogo de ‘‘Environment Canada’’, famoso también como astrónomo ‘‘aficionado’’, quien cuenta hasta con un asteroide que lleva su nombre : se llama Allan Rahill. Nos hicimos amigos hace años, en una de las tantas actividades de astronomía que se realizan en la provincia de Quebec.

Si veo en los comentarios que este tema interesa a los lectores de nuestro blog familiar, expondré otras experiencias e imágenes, entonces les contaré la historia de este soñador loco de los astros (yo) que se lo pasaba desde cabro chico combinando lentes para lograr acercar la Luna, el Sol y las estrellas en un afán de comprender el mundo que veían sus ojos. No es por egocentrismo, sino por el gusto de compartir con ustedes experiencias maravillosas que no siempre están al alcance de todos.

…O sea que debo terminar nuevamente con esa palabra que aparecía en las antiguas revistas como ‘‘El Peneca’’, ‘‘Okey’’ o las fotonovelas : ‘‘…Continuará…’’.

Texto de don Yope

lunes, 13 de diciembre de 2010

Un viaje sentimental

En esta imagen podemos apreciar el edificio que se utilizó para la portada del disco de Ringo Starr, llamado "Sentimental Journey", Viaje sentimental y que le da el título a este relato. La imagen que vemos a la derecha corresponde al edificio como se ve actualmente, fotografía tomada por el mismísimo don Mejai (Nota del editor)

Muchos de ustedes saben de mi gusto y admiración por la obra musical de The Beatles. No fue desde sus comienzos, ya que cuando lanzaron Love me do, en 1962, tenía 8 años y escuchaba a Los Ramblers y el tema del Mundial, en el programa Discomanía de la radio Minería, que ponía mi hermanita querida. Vivíamos en Ruiz Tagle 157, en ese entonces. Pienso que comencé a gustar del grupo en 1965, cuando escuché el LP Help que compró Anamaria y luego el film homónimo, el cual tengo casi certeza que vi con la Any también. De ahí en adelante nunca más paré de escuchar su música y sacar en guitarra sus temas, que después cantaba, y canto, en reuniones de amigos, fogatas de verano e inclusive solo, en alguna de las casas donde me encuentre, sea en São Paulo o Santiago, donde siempre tengo una guitarra lista para acompañarme en momentos de soledad....

Mi hermana compró varios LPs de The Beatles, los que luego yo ponía en el tocadiscos de su pieza, tanto en el departamento duplex en que vivimos en el barrio Catedral, como después en la Villa Frei. Tenía un tocadiscos que estaba conectado a una radio National Panasonic. Hace poco don Topa me ayudó a hacerme de una radio igualita, una preciosidad encontrada en uno de los persas de Peñalolén. Un chiche que me trae tantos buenos recuerdos. Hay una foto de don Rorro bien chiquito, escuchando música con unos audífonos gigantes, al lado del tocadiscos y de la radio Panasonic. Pienso que allí también comenzó el gusto de don Rorro por la música, escuchando Beatles en el departamento que los Osorio Bórquez vivían, en la calle Roberto Pretot. Varias veces escuchamos juntos los LPs de los Fab4 en ese departamento. Recuerdo haber visitado mucho a Any y a Yoyito allí, inclusive me quedaba a dormir y estaba ahí el día del Tacnazo, un 21 de octubre de 1969. Lo recuerdo claramente porque salí del departamento de Any para Amunátegui 73, lugar en que funcionaba el departamento de extensión universitaria de la U de Chile, donde yo tenía clases de cine y cámara. Saqué una Bolex Paillard de 16 mm y filmé tanques en la Alameda y algunas escaramuzas, material que entregué en la escuela y nunca más supe de el. Pero esa es otra historia.

Viajar a Inglaterra fue siempre un sueño para mí, por supuesto por influencia de The Beatles. Un sueño, claro, porque me era imposible hacerlo pues no tenía la mínima condición económica de hacerlo. La vida ha sido buena conmigo, y en inicio de los 80, el suplemento de turismo de O Estado de São Paulo, para el cual trabajaba, me envió a reportear Londres. Lo que más recuerdo de ese viaje es cuando fui, mapa en mano, caminando hasta Abbey Road e hice que un turista me sacara la típica foto cruzando la calle, como en la carátula de ese disco. Hasta el día de hoy no se que pasó con esas fotos, solo me resta pensar que perdí el rollo en algún momento de abrir la maleta y sacar alguna pilcha. Y tenía que ser justo ese rollo! Me quedó solo el grato recuerdo de haber estado en la puerta de los estudios que la Emi Odeon tenía en la calle Abbey Road y cruzado la calle. Hoy se mantiene el nombre en la puerta pero no es más un estudio.

Pero ya dije, la vida ha sido buena conmigo. Vengo llegando de un viaje por varias ciudades del Reino Unido, que incluyó Londres y, por fin, Liverpool!!! Me di el placer casi infantil de recorrer todo cuanto pude encontrar que tuviese reminiscencias beatlemaníacas.

Fui a Abbey Road dos veces, me hice fotografiar y filmar cruzando la calle (para asegurarme de esta vez no perder el recuerdo gráfico).
Estuve frente a la casa de Paul, tanto en la de Londres, la que aún acostumbra habitar, y que está a pocas cuadras de Abbey Road, como en la de Liverpool, donde creció y donde se juntaba con John para tocar y componer.

Fui también a la casa que vivió John y Yoko, en la cual se fotografiaron desnudos para un LP bodrio llamado Two Virgins, cercano al cinematográfico barrio de Nothing Hills.


En Liverpool tuve la suerte enorme de tener un guía de lujo, Tim Hemmings, que no solo sabe todo sobre los Fab4 como tuvo un tío que vivió en la casa de Lennon del cual ganó el numero original que tenía la casa, el 251 de Menlove Avenue, que guarda como un tesoro.

Y como si eso fuese poco, sus padres tienen una bella casa victoriana al lado del parque de Strawberry Field. Estacionamos la van en el amplio ante jardín de la casa y fuimos al portón del inmortalizado parque con todo el tiempo del mundo... No tuve que ponerme a la fila de los grupos que peregrinan hasta el lugar ni salir corriendo y entrar idem al bus que da dos minutos para bajar (la calle es muy angosta y no se puede parar más allá de unos minutos en ese lugar).


Me di dos paseos beatle, uno con Tim y otro en el Magical Mistery Tour (recontra turistico...)

Fui a la casa donde creció George Harrison y a la calle donde vivió Ringo, cuadra que esta abandonada.

Cuadra donde vivió Ringo

El municipio quería demoler pero hay un grupo de ciudadanos que quieren preservar toda la calle justamente por haber crecido en ella el baterista de The Beatles. Y no hay que olvidarse, es un Sir...

Caminé por Penny Lane escuchando la música, me detuve en el cementerio que inspiró la canción Eleanor Rigby, queda al lado del colegio donde estudiaron Paul y John. Como Liverpool es capital de la beatlemania, fui a dos exposiciones y un museo dedicado a ellos.

Ninguna visita a Liverpool estaría completa sin la visita a la famosa Cavern, donde dicen que todo comenzó. Claro que uno que es investigador a la Sherlock Holmes, descubre cosas nuevas, como que los inicios de los Fab4 fue en un tugurio subterraneo llamado The Cashbah.
Dicen que lo han reflotado, para ser visitado, asi que ya tengo otro motivo para volver a Liverpool...

Fue un viaje de inmersión total en mi beatlemania, la realización de un sueño de juventud que se prolongó hasta ahora, que tuve la suerte de concretar ahora, ya bien más viejito....
Como digo siempre, Dios ha sido bueno conmigo.

Texto y fotografías, Jaime Bórquez

jueves, 11 de noviembre de 2010

Con Joan Manuel

Ya se encuentra en Chile mi amigo Joan Manuel Serrat. Estuvo en el homenaje que se le rindió al poeta Miguel Hernández durante la XXX Feria Internacional del Libro de Santiago y este fin de semana dará dos conciertos en el Teatro Caupolicán.

Me cuenta que seguramente interpretará temas de su último álbum, titulado "Hijo de la Luz y la Sombra", los cuales están inspirados en la obra del poeta de Orihuela, Miguel Hernández.

Le conté que siempre hemos admirado su obra, especialmente el álbum con la musicalización de la poesía de Antonio Machado y le dije que para nuestra generación ha sido el cantautor que nos marcó por la belleza, profundidad y valentía con la que ha abordado su quehacer musical y su vida personal.

domingo, 31 de octubre de 2010

Rigoberta Menchú

Estuvo de visita en Chile Rigoberta Menchú y no pude dejar pasar la ocasión de saludarla y felicitarla nuevamente por su Premio Nobel de la Paz 1992. Fue interesante escucharla hablar de sus ancestros, la etnia Maya-Quiché, de su defensa hacia los pueblos aborígenes, de los derechos humanos, también del Calendario Maya y el supuesto fin del mundo el 2012.

jueves, 28 de octubre de 2010

Escapada a Laguna Verde

Un hermoso día nos tocó en Laguna Verde, a pesar que las predicciones del tiempo auguraban lluvia. Así aprovechamos de inmortalizar nuestra imagen teniendo como telón de fondo "el rancho" de don Mejai. Esa noche intentamos ver las estrellas pero al final sólo tuvimos la suerte de ver un tres estrellas Cabernet. A decir verdad ubicamos " La cola del Escorpión", nos dimos por satisfechos y nos pusimos a buen recaudo.