martes, 12 de mayo de 2009

El regreso

Me ha costado mucho asumir que de las vacaciones memorables que vivimos durante febrero finalmente sólo queda eso, la memoria, que comienza a diluirse con el paso de los días y reconozcámoslo, también por el paso de los años que llevamos a cuestas.
Por ello se hace necesario el ejercicio de escribir, para evitar ir olvidando aquellos momentos que nos emocionan y de paso compartirlos con aquellos que nos rodean, que nos quieren, que nos escuchan y nos leen.

Hacía como ocho años que no salíamos a veranear los cuatro juntos, o sea toda la familia unida. Los hijos ya están en una edad en que les parece fome salir con “los viejos” pero este verano de 2009 se “dieron las cosas” como acostumbran a informarnos nuestros futbolistas, mejor dicho hubo una conjunción de los planetas para que David y Valentina graciosamente nos regalaran con su compañía. Así partimos rumbo a la región de mis antepasados, esperanzados por llegar cuanto antes a las playas serenenses, nuestras playas de toda la vida, donde nuestros hijos desde pequeños se han bañado y retozado con alegría y seguridad.

Un agrado fue compartir con los Boniche y mis hermanas Carmen Gloria y Viviana que se encontraban allí por esos días. Esa fritanga de pescado en el patio orquestada por mi primita Claudia resultó un verdadero éxito y por supuesto en la sobremesa fuimos inmortalizados fotográficamente junto al “joven” Hernán, la tía Cónsul y la tía Adria.

Mis hermanitas querían ir a conocer la playa de Totoralillo y hacia allá partimos. A pesar de lo congestionado del tránsito en la entrada y salida pasamos un bonita tarde en medio del mar humano que había.


Por la noche a las Acuñitas se les ocurrió que fuéramos a esas ferias playeras de la Avenida del mar con el propósito largamente cateteado por la decana Carmen Gloria de que nos tomáramos aquellas fotos de damas y caballeros antiguos. Como si no fuéramos lo suficientemente antiguos nos “antiguamos” mucho más y a pesar de mi renuencia, de las fintas y verónicas que me mandé no logré zafar y ya ustedes podrán ver por mi gesto adusto que no estaba particularmente cómodo en esa situación. Pero al final debo reconocer que fue una bonita anécdota y me alegró de sobremanera al ver tan felices y contentas a mis hermanitas con las que tan poco comparto.


La infaltable visita a la tía Alicia para enterarnos de las novedades de esa parte de la familia, saber de Diego, hijo de Cristina y de Belén la hija de Yania. Allí nos enteramos que la Belencita está esperando un bebecito, un biznieto para la tía Alicia que de repente se pone triste al hablarnos del tío Lucho. Estando en esa casa se me vienen tantos recuerdos y momentos que viví junto al Lucho, mi “tío amigo” como a él le gustaba decir sobre nuestro cariño y cercanía.



No pude resistir el impulso de continuar la tradición que seguía con el Lucho cuando visitaba aquella casa y repetí lo de siempre, ir hacia el patio trasero a visitar el jardín, que en aquella época rebosaba de plantas bien cuidadas, lleno de plantas aromáticas, de frutales y experimentos de injertos. Al fondo del patio aún sobrevive la higuera de higos blancos donde el tío se encaramaba para ofrecerme esos frutos jugosos que tanto me gustan hasta el día de hoy, resabios de la infancia en Carén supongo. Claro que me traje algunos de esos higos a Santiago y hoy se encuentran macerando en aguardiente junto a otros frutos de la región.

La visita al cementerio al parecer se irá transformando en una tradición, hasta que me toque visitarlo en forma permanente y definitiva. A pesar que soy reacio a honrar a mis cercanos en el lugar donde están sus restos mortales – pienso que hay maneras mejores – ya no podré dejar de ir al lugar donde están sus huesos para cumplir una tarea que me he impuesto, la cual es renovar la pintura de la placa de mármol que se va deteriorando con el tiempo.

También gozamos de la playa con los hijos y con la familia de una hermana de Flor que llegó a pasar unos días de vacaciones. Cumplimos con la rutina de ir a La Recova, le hicimos honores al Memorial de los Detenidos Desaparecidos en La Serena para después ir hacia el Valle de Elqui, pasando por el Embalse Puclaro, probando ese ácido fruto llamado Copao y llegando finalmente a Pisco Elqui, sin olvidar pasar antes a la Plaza de Vicuña para tomar helados artesanales, donde tomé uno de canela por supuesto.

Traté de hacer la mayor cantidad de cosas posibles, pero siempre hay algunas para las cuales inevitablemente no nos alcanza el tiempo, como por ejemplo visitar a la prima Kena, que según entiendo está viviendo en Tierras Blancas y también realizar una escapada a Carén para lo cual no encontré el suficiente quórum entre mi gente.
Espero cumplir con esos deseos y otros más para la próxima visita.


Estoy contento por haber podido reunir a la tía Adriana en casa de la tía Consuelo para que me hablaran de tiempos remotos y especialmente del abuelo Juan Elías Castillo, el cual espero homenajearlo más adelante.

Fue una grata conversación en la cual me fui enterando de aspectos de su vida desconocidos para mí, de sus historias, de sus dichos que iré de a poco compartiendo con ustedes ya que tomé notas y grabé parte de los que conversaban las tías sobre aquellos años. Mas el tiempo se pasó volando y tuvimos que parar hasta la próxima vez cuando podamos retomar esa entretenida charla.

lunes, 11 de mayo de 2009

GÜENO YA!!!

Ya se que me he demorado en escribir alguna que otra cosita en el blog. Confieso que he estado medio ocupado, viajando más que Lalito Frei. Primero fue São Paulo, de ahi a Argentina, luego a Polinesia, de ahi llegué dia 6 de abril y viaje el 8 a Patagonia, donde estuve un mes. Y como por allá no tenia mucha posibilidad de internet, cuando llegué me encontré una penca de encargos, cachos, pepinos, papas calientes, en fin, una feria de ponchos para sacarme.... Y en eso estoy aún.
Claro que tambien tengo cosas buenas para contar, como esa de que gané un premio de la editora Perfil de Buenos Aires, por una materia de texto y fotos que hice para la revista Caras de Brasil, la que ustedes pueden ver en:

http://www.jaimeborquez.com/caras_mario_frias.html

Debo ir ahora, dia 19, a Buenos Aires para recibir mi "oscar" y unos pesitos que me van a caer re bien, para que les voy a mentir...

El trabajo que fui a hacer en Polinesia tambien fue para la revista Caras y quiero ponerlo aqui, pa'cachiporrearme... Era para hacer solo una materia pero salió en dos ediciones de abril y eso fue porque el material quedó de rechupete.
Pero primero tengo que averiguar con el entendido, nuestro editor don Topa, para ver que magia hay que hacer para lograr ese milagro. Soy nulo en computación, para mí computador es una maquina de escribir un poco más sofisticada....

Bueno, los dejo por aqui prometiendo sacarme re toititos los pillos en estos dias!!!!

martes, 7 de abril de 2009

Cumpleaños feliz !!!

Hoy 7 de abril, está de cumpleaños don Jaime Bórquez, alias don Mejai. No sé cuantos años son ni me interesa, lo importante es que sigue deambulando por esta tierra y nos seguirá acompañando en la "blogósfera"
Vaya para él un gran abrazo y un beso.
Salú !!!

Jorge

lunes, 23 de marzo de 2009

Anecdotario de don Yope 1

Para evitarme la dificultad de ubicar ciertos hechos en una cronología difícil de establecer prefiero contarlos un tanto revueltos, pero tratando de ser fiel a las circunstancias en que sucedieron.

El primero que quiero contarles les pasó a mis viejitos queridos. Resulta que mi papá era un lector nocturno empedernido y como la luz impedía a mi mamá de dormir, se le ocurrió a mi viejo la luminosa idea de leer con una velita que siempre mantenía en una palmatoria sobre su velador. También a él le gustaba escuchar con el volumen muy bajito, música clásica en su radio. Recuerdo dos modelos que tuvo y que duraron bastante tiempo, una color café con el dial horizontal y cuatro perillas, una de interruptor y volumen, otra de control de tonos, la tercera para onda corta o larga y la cuarta para seleccionar radio o tocadiscos. El otro modelo fue una de color celeste con el dial cuadrado con una aguja que giraba y que contaba con sólo dos perillas. Creo que esa radio era de mi hermanita. En esos años los aparatos electrónicos eran de tubos y había que tener la paciencia de que se calentaran al encenderlos.

Una noche mi viejo se quedó dormido con la radio encendida y cuando mi mamá se dio cuenta lo trató de despertar suavemente diciéndole: "Pedro, apaga la radio". Entonces, mi taita se enderezó bruscamente y sin despertarse realmente empezó a soplar la radio como si fuera la vela. Mi mamá casi no pudo dormir porque la risa la mantuvo despierta casi toda la noche y cada vez que se acordaba de la anécdota terminaba de contarlo entrecortada por la risa irresistible que le venía.

Escrito por don Yope

sábado, 7 de febrero de 2009

El primer festival de Río Claro

Con este solemne nombre se realizó en Talca el festival de lo que se llamó la "Nueva Canción Chilena", herencia de Violeta Parra, Rolando Alarcón, Víctor Jara y otros visionarios de la cultura musical popular chilena y latinoamericana.


Si la memoria no me engaña, este festival tuvo lugar el verano de 1971 en el parque del Río Claro, hermoso lugar que contaba con un gran escenario y asientos para varios centenares de personas, además de instalaciones de recreación tales como juegos para niños y un embarcadero para invitar a los turistas a dar un paseo sobre el río que en esa parte era amplio y tranquilo. Las barcas podían acomodar por lo menos diez pasajeros y con ocasión del festival fueron bautizadas y decoradas con el nombre de las canciones o de los conjuntos participantes.



La fórmula del festival fue bastante original y no se ha repetido nunca más, que yo sepa, en ningún otro festival de prestigio. Los compositores debían presentar cuantas obras quisieran de las cuales serían seleccionadas las diez mejores escogidas por un jurado y por votación del público auditor de las radios regionales. Cada canción sería defendida por un conjunto o artista profesional y un aficionado, obedeciendo a la tendencia de la época de la formación de numerosos nuevos grupos. El criterio para definir quién era profesional era haber realizado la grabación comercial de un disco


Quienes organizaron el evento fueron la Municipalidad de Talca y la Peña Chile Ríe y Canta, dirigida por René Largo Farías, que además era su propietario.

Como Voces de América era ya bastante conocido, pero no tenía disco grabado, tuvo que ser aceptado, no sin cierta resistencia, como conjunto aficionado

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Lo otro que causó algunas incomodidades fue el hecho de que yo presenté tres canciones: "Canto a la Tierra" (tonada), "Canta, Guitarra, Canta" (estilo parabién) y "Arauco Soberano (canción estilo mapuche). Entonces el jurado optó por una decisión sabia y equitativa: me seleccionó solamente dos temas : Canta, Guitarra, Canta y Arauco Soberano.

Hasta aquí la cosa iba bien y todos parecían contentos, pero entonces surgió un gran pero: Arauco Soberano salía primero de lejos en todas las votaciones populares y encuestas. Francamente creo, y no fui el único en pensarlo, que hubo confabulación para impedir el triunfo de mi canción por razones políticas. Resulta que poco antes habíamos tenido una conversación un poco áspera con René Largo que era un fiel militante del Partido Comunista, y como nosotros no nos "casábamos" con ninguna ideología partidista, sin dejar de ser comprometidos con los ideales progresistas de justicia social, quedamos como "en capilla" para consideraciones futuras.

Entonces se produjo una maniobra que paso a describir sin calificar, para ser lo más objetivo posible.

Como se suponía que nosotros éramos los aficionados, mis canciones debían ser defendidas por dos conjuntos profesionales. Canta, Guitarra, Canta le fue entregada si mal no recuerdo, a "Los de las Condes" y Arauco Soberano a un cuarteto bastante bueno de Talca cuyo nombre no recuerdo, porque después de esa ocasión no se mantuvo unido por mucho tiempo. Tuve un encuentro con su director una semana antes de la apertura del festival y le entregué hasta las partituras de mi armonización. Quedó super entusiasmado lo mismo que nosotros que escuchábamos y leíamos las encuestas que daban mi canción ganadora "de aquí a Penco".

Pero se produjo algo muy extraño: un día o dos a lo más, antes de empezar el concurso me llamó René para decirme que había decidido quitarle Arauco Soberano al grupo de Talca y que yo debía entregárselo a un dúo mapuche que él había escogido. A pesar de mis protestas y la furia del otro conjunto no me dejó alternativa, era sí o sí, de lo contrario nos íbamos pa' la casa.

Traté como pude de arreglar a la carrera mi canción para los dos amigos mapuches que se sentían honrados de poder participar en el festival, sin conocer los entretelones de la situación. Sin resentimiento digo con pena que estos amigos carecían de voces y de manejo de los instrumentos como para competir con los demás profesionales, entre los que se encontraban Pedro Messone, Patricio Mans, Rolando Alarcón y otros de esa envergadura.

La canción fue finalmente eliminada no sin crujidera de dientes. Un día Pedro Messone comentó delante de René y otros participantes: "¿Bueno y quiénes son los profesionales en esa canción?". René tragó saliva, pero no tragó el alcance hecho por Pedro Messone y anduvo amurrado con nosotros el resto del festival, que duró como una semana.

Después, como de ''yapa'' tuve un percance con Margot Loyola, que era muy amiga y correligionaria de René y que presidía el jurado conjuntamente con Elisa Gayán, en ese tiempo Decano de la Facultad de Música de la Universidad de Chile. No es pelambre ni desquite de resentido, "a la pat'e la verdad estoy contando mi cuento, perdonen mi atrevimiento y mi escasa habilidad" (otro verso de Violeta).

Doña Margot quedó muy ofuscada cuando le pregunté la razón de la eliminación de Arauco Soberano. El diálogo fue más o menos así:

- "Señora Margot, sin pretender discutir su decisión, ¿me podría decir por qué fue eliminada la canción Arauco Soberano?"

- "Porque el Choique Purún no es así, éste está mal hecho".

- "Pero yo NO quise componer un Choique Purún, sino una simple canción dedicada al pueblo mapuche".

-"¡Ah, usted es el autor, no tengo por qué darle explicaciones a nadie de las decisiones del jurado!".

La verdad es que yo solo deseaba conocer una buena razón, para tener un argumento menos doloroso que el que me daban mis compañeros de conjunto que decían: "nos estafaron". Pero como la cosa se estaba poniendo medio pesada para los organizadores y el jurado que empezaba a ser cuestionado, no se atrevieron a ir más lejos y fue así como ''Canta, Guitarra, Canta'' ganó limpiamente el tercer premio.

Me da pesar ponerme a comentar este hecho, pero según otros participantes y amigos, mis dos canciones comparadas con las otras seleccionadas, eran merecedoras del primer premio. Según las malas lenguas de esa época, el inconveniente fue no estar en el ''buen partido político''. De todos modos me quedó la satisfacción de haber competido con los mejores de ese tiempo y quedar bien clasificado. El festival es un bello recuerdo y Voces de América un hito en mi vida. Hoy tengo el orgullo de ver mi Arauco Soberano convertido en Cantata y premiado por el Consejo de Artes del Canadá, ocupando un lugar oficial en la Biblioteca Nacional, en Otawa.

Hace bastante tiempo que no compongo, por estar ocupado en otros menesteres, pero me estoy haciendo el ánimo para rescatar algunas viejas ideas y llevar al papel otras nuevas, que después irán a un CD aunque sea doméstico, para legar mi pensamiento y sentir musical a mi descendencia.

Ojalá les guste y me recuerden con cierto orgullo.


Escrito por don Yope

miércoles, 4 de febrero de 2009

El que nace Chicharra muere cantando

Una tarde de estío nos encontrábamos caminando con Jaime y Pola por las estribaciones de la cordillera de la costa, recorriendo aquellos cerros que dominan con su altura la bahía de Laguna Verde y que nos regalan con la imponente vista del Océano Pacífico. De pronto un ruido ensordecedor nos llama cual canto sirena y nos encaminamos a investigar para finalmente encontrarnos con miles de chicharras que con su canto incesante de llamado al apareamiento pretenden perpetuar su especie.
Dicen que algunas chicharras pueden llegar a morir debido a la diferencia de presión sonora producida por su caja de resonancia. De ahí vendrá el dicho?
Al final lo importante fue tener la oportunidad de estar en contacto con la naturaleza y apreciar la vida que bulle en aquel lugar al que muy ocasionalmente puedo visitar.
La foto que ilustra esta pequeña intervención se la dedico especialmente a mi primo don Yope que goza y vibra con este tipo de imágenes...

Nobleza obliga


No le he dado el crédito suficiente a mi primita Mariam Boniche Castillo, por haber descubierto para qué servía el dichoso pájaro de metal. Como pueden ver en la foto está clarito su uso. En este caso parece que es para un tecito con limón. Debo confesarles que intenté hacer lo que sale en la foto, pero por más esfuerzo y maña que le puse no logré hacer que el pajarín "cantara" unas gotas de limón decentes, así que decidí seguir exprimiendo a la manera antigua no más, o sea apretándolo con la mano y a capella. El pájaro quedará de adorno o cachureo como dice mi doña...
Podrán ver en el ángulo superior de la foto una imagen de mi prima Mariam, está así de chiquita porque no logré conseguir una mejor de ella. Dicen que se arranca cuando alguien toma fotos cerca suyo. Me cuentan que en este momento anda "gozando los riales" por San Vicente de Tagua Tagua, la comarca de los Castro Acuña...